AFIP: UNA SEMANA AGITADÍSIMA

Las noticias que siguen, exponen el avance implacable del Estado en la presión tributaria, el control de la evasión y el lavado de dinero


Perros de la Afip contra la fuga de dólares
: Un escuadrón de 300 sabuesos especialmente entrenados en pasos fronterizos y aduanas internacionales comenzarán a participar en la detección de viajantes que buscan salir del país con dólares no declarados.

Con la mira puesta en enero, la AFIP comenzó a intimar a monotributistas: En poco más de una semana, comenzará un nuevo año en el que la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) tendrá la mira puesta en los monotributistas.
Esto es así, ya que durante enero próximo vencen dos obligaciones clave a cumplir por los pequeños contribuyentes: la recategorización cuatrimestral y el estricto régimen de información que abarca a quienes facturan más de $6.000 al mes.

La AFIP refuerza el control sobre la compraventa y alquiler de inmuebles: En poco más de una semana, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) reforzará el control sobre la compraventa y el alquiler de inmuebles.
En efecto, a partir de enero próximo entrará en plena vigencia el reformulado régimen informativo que obliga a los operadores del sector inmobiliario a inscribirse en tanto realicen más de tres transacciones al año o superen en conjunto los 300.000 pesos, también pone la lupa sobre los alquileres que superen los $8.000 mensuales y los arrendamientos rurales de más de 30 hectáreas.

Nuevo impuesto para triangular: La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) dispuso ayer un nuevo régimen de percepción del impuesto a las ganancias para las operaciones de triangulación comercial, en las que una persona o empresa compra en el exterior mercancías que no ingresan en el país y son vendidas a terceros países.
Según la resolución 3240 de la AFIP, publicada ayer en el Boletín Oficial, la retención se efectuará «al momento en que se realice la operación de venta de divisas» originadas por la exportación de ese bien comprado en el exterior (el intermediario está obligado a liquidarlas en el país, como en cualquier operación exportadora). Se cobrará 3,5% sobre el importe de la operación de venta de divisas a cuenta de la liquidación final del impuesto a las ganancias.