Un tribunal de Lomas de Zamora redujo a la mitad una indemnización laboral por un reclamo que en 2019 era inferior a $ 1 millón y que, actualizado a la fecha, alcanzaba los $ 46,6 millones.
El Tribunal consideró que el resultado era “manifiestamente desproporcionado e irrazonable” y fijó la condena en $ 23,3 millones.
El Tribunal aplicó la doctrina de la Suprema Corte bonaerense que admite morigerar una actualización cuando provoca consecuencias desproporcionadas o un “descalabro patrimonial”.
Si bien se trata de una sentencia de primera instancia aún no firme, el fallo constituye una señal relevante frente a la imprevisibilidad de los costos laborales: la protección del crédito del trabajador no debería conducir a resultados irrazonables que comprometan la continuidad de las empresas y las fuentes de trabajo.
